Manteca de maní o frutos secos

Pasta o manteca de frutos secos con un ingrediente.

Hoy te quiero hablar de una receta que no es ni receta, ya que solo tiene un ingrediente, o a lo sumo dos 🤤. Es, más bien, un tip -¡digamos que un recetip!-.

Y te cuento que para mí es tremendo salvavidas: a veces llego a casa de la calle y quiero comer algo pocho -por lo general, una mezcla de grasa y azúcar, que es lo que mi cerebro humano está entrenado a desear cuando está ansioso o tuvo un mal día-, pero no tengo o no quiero comer chatarra procesada.

Ingredientes

Entonces siempre tengo en mi heladera un frasco de manteca de maní/ cacahuate hecha por mí. Y, como cualquier combinación de azúcar y grasa es una fórmula implacable ante la cual pocos podemos resistirlos, banana y manteca de maní juntos son la gloria. Más aun con la cremosidad de ambos ingredientes, sobre todo la del maní: una bomba plantástica 🌱. También podés usar manzanas. Y si además le ponés cacao puro por encima, crea un equilibrio perfecto. Sinceramente, para mí es un postre perfecto.

Banana con manteca de maní y cacao

Lo ideal sería manteca de frutos secos

Idealmente preferiría hacer la manteca de frutos secos -como cajú, avellana, almendra-, pero el maní es la opción más económica, y por ende, más realista. Los frutos secos prefiero consumirlos enteros y en pequeñas porciones. De todas formas no precisamos más.

Recordemos que el maní es una legumbre -como la lenteja, el garbanzo, cualquier poroto- , pero tiene un alto contenido en grasas, por lo que lo asociamos con las nueces.

No consumiríamos porotos crudos. De la misma manera, no deberíamos consumir el maní crudo, porque es totalmente indigesto. Sin embargo sí podemos consumir cajú o almendra crudas (activadas, mucho mejor).

También hay que tener en cuenta que algunas personas tienen alergia a este alimento.

Un argumento de peso contra el maní es que donde este crece el clima es húmedo y existe el riesgo de que esté contaminado de unos hongos que producen aflatoxinas. Not cool: las aflatoxinas producen daños en el organismo.

Además, si bien la combinación de grasa y azúcar es deliciosa, no es bueno para nuestro organismo el exceso de ninguna, y menos combinadas.

Resumiendo

Entonces, por las razones que te acabo de mencionar, este recetip es para implementar con medida.

Cuánto es la medida, es algo que cada persona debe observar consigo misma. Porque también depende de todo lo demás que consumas a lo largo del día y en general.

Pero no me cabe duda de que dentro de todo lo que podríamos consumir para saciar nuestra necesidad de algo pocho, contundente, grasoso y dulce (galletitas, alfajores, helados, cualquier dulce procesado), una banana con manteca de maní es de las mejores opciones. Y si podés usar frutos secos en vez de maní, 10 puntos.

Elaboración

Ahora, vamos con lo concreto. Podés comprar la manteca de maní en cualquier supermercado o tienda natural. En esta última además vas a poder conseguir manteca de cajú, avellana, etc.

O podés hacer la pasta vos, siempre y cuando tengas una procesadora. En ese caso, solo tenés que comprar, por ejemplo, maní y procesarlo. Como te decía, el maní debe estar tostado. Además es la forma de que libere la grasa al procesarlo.

Podés comprarlo crudo y tostarlo vos, o podés comprarlo tostado -que es lo que yo hago porque odio el sabor del maní quemado, y si ti distraés un segundo de más cuando tenés el maní en el horno, este se quema de una.-

Entonces procesás el maní tostado hasta que se convierta en una pasta. Lo mismo vale para frutos secos. Andá dándole respiros a tu procesadora, porque hay que procesar un rato para que quede con la consistencia perfecta (cuanto más cremosa, mejor).

Yo lo conservo en un frasco en la heladera.

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